Search
English | Español | Deutsch | Русский
 
 Nosotros
Panorámica
Personal
 
Contenido
Transmisiones
Artículos
Documentos
Libros
 
Enlaces
Prensa
Organizaciones
 

 

 
 

Carta a una mujer venezolana

(Febrero 26 de 2009)

(fragmento)

Por Emilio Adolfo Rivero


 

      

Me permito sugerirle sea usted más realista en cuanto a usted misma y a todo lo que hace y puede hacer. Fueron muchos los años que dediqué a las actividades contra Batista y más tarde contra los Castro, que continúan. Y fueron muchos los casos que conocí, algunos muy de cerca, a héroes y heroínas que nunca pensaron que lo podían ser, y que lo fueron. Es la circunstancia, el hecho, lo que les hace descubrirse a si mismos. Al escribirle esto, me viene a la mente la figura del niño Gavroche, creada e inmortalizada por Victor Hugo. Quizá diez minutos antes de su heroísmo inaudito en las barricadas, nunca se le ocurrió pensar en si mismo como un héroe. Y el escritor aludía a la realidad, trataba de reflejarla. Gavroches hay muchos. El momento los hace surgir- la realidad es mucho más rica, extraordinaria y compleja que la ficción. He oído, desde las galeras de la prisión de La Cabaña, en La Habana, en Septiembre de 1961,los gritos "¡Viva Cuba LIbre!", "Viva Cristo Rey", lanzados por hombres que unos segundos después caían ante el pelotón de fusilamiento, y que pocas horas antes habían estado sentados a mi lado, o cerca de mí, durante el juicio. Eso fue en los primeros meses de mis largos años de presidio. Y esos hombres quizá nunca pensaron que afrontarían la muerte con lo que otros considerarían altivez y bravura, pero que en ellos solo reflejaba el saber que la vida es camino, y que erguido se anda mejor.

Y en cuanto a las mujeres... que siempre me acompañaron en la lucha contra Castro -en los tiempos de Batista yo estaba casado en mi primer matrimonio- son muchas las cosas que puedo contar. Tanto que se les atribuye indiscreción, flaqueza de ánimo, volubilidad, todo contrario a lo que conocí en el trato diario, personal, en momentos en que en Cuba se fusilaba -la más de las veces hombres, pero también mujeres- por acciones contra el régimen, por sospechas, o porque favorecía el ascenso de aprovechados de los momentos de torbellino. Y todo bajo el clamor ensordecedor de las turbas -las mismas en todos los países- arrastradas en cuerpo y mente ante el mandón de turno. Nada distintas a las que ustedes están viendo ahora en Venezuela.

Y todo viene al caso porque la mujer venezolana tiene un papel decisivo que jugar en la salvación de la patria. Y quizá su mejor acción diaria es la de avergonzar, con palabras o desdén, a tanto hombre incompleto, o dormido, que se ve hoy en Venezuela, al igual que en Cuba. Y para quienes la patria es tablado para zapatear sueños, o mentiras. Y hay que decirle, o gritarle, mentiroso, o dormido, al que habla de próximas elecciones, con lo que sirven los propósitos de Miraflores, donde el único interés es permanecer y decidir, y que suele compensar con pedazos de poder, o en efectivo, a supuestos opositores. El que recibe pago, a sabiendas, está cumpliendo su parte del acuerdo. Es fiel a su desvergüenza. En cuanto a los que estan dormidos, o aparentan estarlo, es difícil creer en su sueño, han sido y son testigos diarios de un despilfarro sin precedente de las riquezas de todos, algo que no tiene paralelo, o semejanza, en los dos siglos de historia republicana en América Latina. Se desgaja el país y se mengua el porvenir de generaciones futuras. Con la adición de un rastro de decenas de miles de muertos, y un sinfín de familias en luto, en una violencia desencadenada que no parece tener fin. Y aun hay quienes escriben sobre progresos cívicos venezolanos, y sobre actitudes dentro de la ley, y sobre soluciones pacíficas. Para los cubanos no es lenguaje nuevo. Son canciones que se están oyendo en Сuba desde hace más de cuarenta años. La cobardía, o la falta de ímpetu, usa muchas máscaras, que engañan a muchos, y también, a veces, a los mismos cuyo rostro cubre.

Y frecuentemente, casi a diario, el elogio a los estudiantes, la incitación a la lucha. Decir eso es edificante-al joven hay que formarlo en la responsabilidad patria- pero siempre y cuando se esté en primera fila, junto a los que marchan en protesta y quieren ganar la calle. Escribirlo en el computador, y esperar resultados frente al radio o la pantalla de televisión, es vil. Es aquello de mirar los toros desde la barrera.

La juventud es terreno donde crecen generosidad, abnegación, arrojo. Pero sin olvidar que estar en camino a la adultez no define al hombre, o a la mujer, que vendrá. La historia está plena de escoria humana, que se adueñó del poder, y que también fue jóven y rebelde.

He vivido, o transitado, muchos años, entre héroes. Y nunca les oí hablar, en vanagloria, de lo que habían hecho, o querían hacer. Imagino que todos pensaban, o sentían, que habían hecho lo que era natural en ellos, que nunca pudieron proceder de otra forma, no podían ser distintos a como eran. No podían tener conciencia de su coraje, porque ni lo veían ni lo oían, estaba en sus fibras. Hay otros que sólo tienen coraje en la lengua, o en la punta de los dedos cuando teclean en el computador.

Me despido. No tengo mejor halago que decirle que es usted mujer, que es mujer venezolana

 

 
 
   

.
New Cuba Coalition
P. O. Box 14077
Washington, D. C. 20044-4077
Dr. Emilio-Adolfo Rivero — President
Ernesto Díaz-Rodríguez — Vice President
e-mail:
Cuba@newcubacoalition.org