Search
English | Español | Deutsch | Русский
 
 Nosotros
Panorámica
Personal
 
Contenido
Transmisiones
Artículos
Documentos
Libros
 
Enlaces
Prensa
Organizaciones
 

 

 
 

Informe al pueblo de Cuba

I


No pasa una semana sin que alguien que llega de Cuba, o que se comunica con nosotros desde allá, nos pregunte: ¿hasta cuándo durará esta tortura de la escasez constante de alimentos, de los apagones, de la falta de trasnsporte, de las delaciones, de la persecución, de ver que los turistas pueden comprar todo y los cubanos nada, de un gobierno que impone más y más sacrificios al pueblo, y que cada día da menos en pago de esos sacrificios? Es doloroso oír de esa situación, lo es más vivir en ella.

¿Hace algo sensato el gobierno cubano para remediar ese estado de cosas? Y siendo evidente que nó, que lo que hace es repetir los engaños, las promesas que no se cumplen, los planes que se articulan hoy y se echan abajo mañana, que se sigue girando alrededor de la misma moria de hace tres décadas, estando todo eso a la vista de todos, “¿qué puede hacer el pueblo?”

Es necesario que todos en la emigración comprendamos, y que todos en Cuba lo comprendan, todos, las fuerzas armadas, los organismo de seguridad, los obreros, los profesionales, los funcionarios del Estado, los comunistas, los Comités de Defensa de la Revolución, los miembros de la Asamblea del Poder Popular, todos, que mientras Fidel Castro permanezca en el poder, los cubanos seguirán sufriendo, en escasez y penuria, la incapacidad, improvisación y capricho de su mando. Bajo su gobierno, los cubanos cada día se empobrecen más, reciben sueldos ridículos por su trabajo en una moneda que no tiene valor, y agotan sus energías en el diario esfuerzo por sobrevivir. La presencia de Castro como gobernante, y las estructuras por él creadas, destruídas y resucitadas una y otra vez a lo largo de 36 años, no sólo han significado un freno para el desarrollo de las fuerzas productivas del país sino que, ademas, han aniquilado gran parte de las riquezas existentes al inicio de la revolución que él traicionó.

Cuba, a mitad de la década de los 50, y a pesar de los desmanes de la tiranía batistiana, ocupaba el cuarto lugar entre los países de más alto desarrollo en América Latina. Hoy nuestro país es uno de los más endeudados del mundo, con bajísimo índice de producción, altas tasas de desempleo y una población empobrecida que ha experimentado unos de los éxodos más dramáticos que ha presenciado la humanidad en el siglo XX.  Miles de cubanos han muerto en el mar, tratando de escapar de esa trampa que ahoga al pueblo. Miles y miles de muchachas cubanas se lanzan a la prostitución, al no encontrar formas decorosas de subsistir. Se destruye el medio ambiente en todo el país en tala indiscriminada e incontenible de la riqueza forestal, se contaminan los ríos y el mar con desechos industriales y aguas negras. Todo es imprevisión e improvisación en la obra gubernamental, a pesar de los tan pregonados planes quinquenales o de emergencia en períódo de paz. Desde La Habana hasta Cárdenas, la costa norte de Cuba está altamente contaminada. Entre todas las bahías del mundo, la de la La Habana es la que presenta el nivel más alto de contaminación. No sólo se empobrece al pueblo, sino que también se destruye el país, la naturaleza en que vive. Esa es la obra de Fidel Castro.

En constante tergiversación de la verfdad, Castro y sus voceros repiten que la penuria y escasez que padece el pueblo son resultados del embargo norteamericano. Pero los hechos dan una versión diferente. Hasta 1989, en que se inicia el desplome del imperio soviético, el gobierno de Castro era el que recibía más ayuda exterior en el mundo entero, llegando inclusive a vender en el mercado internacional, por varios años, parte del petroleo que para las necesidades del país se recibía de la Unión Soviética. Excepto con Estados Unidos se comerciaba con el mundo entero, adquiriéndose productos industriales de buena calidad de Europa no comunista y de Asia, y de baja calidad de los países comunistas del bloque soviético. Para aquel año de 1989, de acuerdo con fuentes soviéticas, Cuba debía a la Unión Soviética más de 25 mil millones de dólares. Añádase a esto cerca de siete mil millones que se adeudaba a países no comunistas. Por supuesto que esas deudas no se han pagado, pues la crisis económica que sufre el pueblo no sólo es irreversible, sino que se agudiza día a día. Es bajo Castro que Cuba ha perdido, desde hace años, el crédito de que disfrutó en las instituciones bancarias internacionales.

Continuaremos.

 

 

 
   

.
New Cuba Coalition
P. O. Box 14077
Washington, D. C. 20044-4077
Dr. Emilio-Adolfo Rivero — President
Ernesto Díaz-Rodríguez — Vice President
e-mail:
Cuba@newcubacoalition.org