Search
English | Español | Deutsch | Русский
 
 Nosotros
Panorámica
Personal
 
Contenido
Transmisiones
Artículos
Documentos
Libros
 
Enlaces
Prensa
Organizaciones
 

 

    

                         POEMA PARA TRASCENDERNOS
 

 



Me he despertado con estrellas,
estrellas tuyas y mías,
que esparcimos anoche sobre el lecho que improvisamos.
Mujer mía,
de trigo y azucena,
alimento y fragancia;
de miel, de caracoles,
de playas, de misterios,
de horizontes oscuros heridos del relámpago;
mujer de gritos de cristales,
de un pedazo de luna caído sobre el mar infinito;
mujer de olvidos virginales,
de pureza y pecado confundidos
en la total belleza,
qué pasión de universos me desatas,
cuántos siglos de Amor
retenido en los pliegues del tiempo.
Te beso y se despiertan auroras y borrascas,
una tormenta de palomas,
una paz belicosa...
todo lo que es contradictorio
pero que en ti se vuelve plenitud de armonía.
Cómo me toma la ternura
cuando te abrazo y muerdo un pedazo de tu alma.
Reconocida en todo lo que existe,
advertida en los bordes donde comienza lo impalpable,
yo te descubro y te repaso como un diario de a bordo,
del viaje por el que vamos impulsados
por otros que ya fueron.
Me detengo al borde de tus pupilas
para entender los sueños
que me traen noticias de otros mundos
en donde amanecimos o amaneceremos.
Tus senos crecen en la sombra
al amparo del beso,
y en su cenit rosado
la embriaguez de las uvas amanece.
Sonrío sobre tu pubis de mariposas
espiritualizado por mi ensueño.
Palpo tu alma humedecida entre tus piernas
que desembocan
donde el hombre y la vida se confunden
en los inicios del misterio:
por eso eres universalmente mía,
y la vida se me revela, por el amor, en tu sexo.
He querido nombrar todas las cosas desde ti,
porque amarte es confundirte en todo aquello que nos llama
desde los cuatro puntos cardinales;
es desnudarte de súbito en la playa
para que el mar y el viento arrastren por el mundo
el sentido de todas las palabras.
Cuando sabes a ti,
lasciva, impura,
hembra que la serpiente busca
para hacerte paradisíaca sustancia,
te alzas como un altar de incienso fijo,
ante el que se arrodilla el alma unánime.
Y te poseo con esa religiosidad que te trasciende
y te convierte en el punto junto al que el orbe gira,
mínimo sol de siglos
de donde surgen las estrellas
con las que esta mañana he despertado.

 

 

 

   

.
New Cuba Coalition
P. O. Box 14077
Washington, D. C. 20044-4077
Dr. Emilio-Adolfo Rivero — President
Ernesto Díaz-Rodríguez — Vice President
e-mail:
Cuba@newcubacoalition.org

                Cuba@coalicioncubanueva.org