Te levanta y te hunde amor. Empieza
el universo en ti –el universo
con su sentido único y diverso–,
en el límite astral de tu belleza.
Todo el ritmo iniciado en ti, tropieza
con tu propio perfil, ahora adverso,
quebrándose de súbito en un verso
el poema total. De la tristeza
una estrella apagada cristaliza,
y todo en muerte y sombra se disuelve.
Llueve Amor. Y de nuevo se realiza
el milagro de luz de ti surgido,
y desde ti, maravillosa, vuelve
el universo intacto renacido.