Hablo contigo,
hablo
pero conmigo en ti;
conmigo mismo.
Desde ti me nombro,
espejo mío,
latido mío,
eco en mi pecho
tú.
El cariño me va desde tu sexo,
y desde tu alma va el deseo:
la identidad de todo en ti concurre.
¡Qué totalmente mía
cuando te siento en mí!
En mi beso me besas,
y es con el labio mío que vienes
y me sabes a ti.
En tu seno yo me siento el placer;
al besarlo
el alma desde afuera entra en mí,
y vienes tú a ser yo:
me habitas tú con la esencia mía.
Yo quisiera vivirme con tu vida
para hacerme de ti.
Me acaricio contigo:
cuando te abrazo
siento en tu piel el contacto de mi cuerpo,
en donde el tuyo me sorprende
en mí.
Sólo tu voz no es mía,
porque me trae noticias
de ti.