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El asesinato
el 9 de abril de 1948, de Jorge Eliecer Gaytán, candidato
presidencial por el mayoritario Partido Liberal, quebró el débil
equilibrio político en el que, a través de las urnas, gobernaban
la nación destacadas figuras de una u otra bandería partidista.
La muerte de Gaytán, en lo que todos conocemos como “El
Bogotazo”, produjo un desbordamiento de hechos sangrientos que
dio inicio a esa etapa conocida como La Violencia y al
surgimiento de las primera guerrillas.
Los
guerrilleros combatieron por igual al gobierno militar del
General Gustavo Rojas Pinillas (1953-1957), a los que a éste
sucedieron y a los gobiernos democráticos que actuaron bajo el
Frente Nacional (1958 a 1974) en que, por cuatro períodos, se
alternaban en el poder los partidos Liberal y Conservador.
La lucha
guerrillera se convirtió en sus inicios en simples asaltos a
bancos y entidades de préstamos y ahorros concentrándose,
principalmente, en la región de Marquetalia y luego se
extendieron a otras regiones.
Ya para 1966
la lucha guerrillera entraba en una nueva fase con la creación
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que
seguía lo dispuesto en el X Congreso del Partido Comunista de
Colombia que el 25 de abril de 1966 agrupó, sólo temporalmente,
a los tres movimientos guerrilleros que actuaban en ese momento
en el país:
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El Ejército de Liberación
Nacional (ELN), dirigido por Pablo Vázquez Castaño y Ricardo
Lara Parada, del que formaría parte el Sacerdote Camilo Torres.
§
El Ejército Popular de
Liberación (EPL), que funcionaba en la zona de Antioquia y
estaba dirigido por González Matías.
§
Las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) que actuaban en Huila y
Tolima, comandadas por Manuel Marulanda Velez (Tirofijo),
miembro del Comité Central del Partido Comunista de Colombia.
Es, pues, el
25 de abril de 1966 que las FARC quedaban constituidas
siguiendo, repetimos, lo dispuesto en el X Congreso del Partido
Comunista. Tres meses antes, en enero, se había redactado y
distribuido el Manifiesto de Cimacota que, a nombre del Ejército
de Liberación Nacional (ELN), llamaba “a la unidad de los
campesinos, obreros, estudiantes, profesionales y hombres
honestos”.
El grupo
mayoritario, dirigido desde sus inicios por Manuel Marulanda
(Tirofijo) imponía su estrategia de mantener la lucha sobre la
montaña. Aplicaba Marulanda el concepto de foco guerrillero del
teórico Regis Debray que fatalmente influiría sobre Ernesto
Guevara. Otros, dentro de la organización, ante el fracaso en
Colombia y en países colindantes de la guerrilla rural, abogaban
por la lucha urbana; por llevar a la ciudad la violencia y el
terror.
Cuatro años
duraron estas tensiones que culminaron con la formación del
Movimiento 19 de Abril (M-19) compuesto por estudiantes y
jóvenes profesionales, algunos de ellos ex-militantes del
Partido Comunista de Colombia. El M-19 surge en 1973 dirigido
por Jaime Bateman; luego compartirán la dirección del movimiento
Carlos Pizarro León-Gómez, Antonio Navarro Wolff y otros.
Bateman, expulsado del Partido Comunista, del que había sido
miembro del Secretariado Nacional de la Juventud, se convierte
en el jefe urbano de las FARC. En aquellos años Las FARC se
mantenían distanciadas del FLN, de Jaime Bateman, del M-19 y del
Partido Comunista; pero Fidel Castro ejercía marcada influencia
sobre estos distintos grupos.
Se inicia la
década de los 80 con conversaciones del gobierno de Belisario
Betancourt con las agrupaciones subversivas y que se habían
interrumpido en distintas ocasiones. Las FARC en un comunicado
público propone celebrar una reunión con la Comisión de Paz (que
ya se había reunido con representantes del M-19 y otros grupos
menores) en la región de la Uribe y se acordó, en marzo de 1984
varios puntos “con el fin de afianzar la paz nacional”. A nada
condujo.
En 1985 se
recrudeció la violencia. El M-19 había utilizado el acuerdo para
reagrupar sus fuerzas aprovechándose de la amnistía que liberaba
a sus dirigentes. En noviembre (1985) asaltó el Palacio de
Justicia en Bogotá en el que mueren más de 100 personas
incluyendo al Presidente de la Corte Suprema y 10 de sus
magistrados. Las FARC toma, momentáneamente, otro camino y en
agosto de 1986 varios de sus sectores se han constituido como
organización política bajo el nombre de Unión Patriótica,
participando en las elecciones de ese año en las que Virgilio
Barco llegaba a la Presidencia.
Los Acuerdos
de la Uribe, con las órdenes de Cese al Fuego y Acuerdo de
Tregua, no impidieron que Colombia siguiera desangrándose en la
prolongada guerra civil. Al gobierno de Betancourt siguió el de
Virgilio Barco, luego los de César Gaviria, Ernesto Samper y
Andrés Pastrana.
En todos esos
años bajo las distintas administraciones y, principalmente las
dos últimas mencionadas, se fue haciendo difícil distinguir
entre el tráfico de drogas y las operaciones guerrilleras. El
asesinato de Guillermo Cano Isaza, director del periódico “El
Espectador”, en diciembre de 1986, que había denunciado al
Cartel de Medellín; el magnicidio cometido con el candidato
presidencial Luis Carlos Galán, perpetrado por Pablo Escobar
hacían imposible separar ambas actividades. En 1987 era
asesinado Jaime Pardo Leal, uno de los más conocidos dirigentes
del Partido Unión Patriótica integrado por muchos antiguos
guerrilleros de las FARC. En 1990 era el M-19 quien abandonaba
las armas, muy temporalmente, para participar en el proceso
político y ofrece una gran sorpresa al convertirse en la tercera
fuerza política de Colombia bajo la dirigencia de Carlos
Pizarro. Éste pagará con su vida su aspiración política.
Aumenta la
violencia. Cuatro candidatos presidenciales para las elecciones
que se celebrarían en mayo de 1990 son asesinados. El primero,
Luis Carlos Galán, cuya muerte en agosto de 89 facilitó la
candidatura de César Gaviria. Jaime Pardo Leal, fue el segundo
ultimado. El candidato de la izquierdista Unión Patriótica,
Bernardo Jaramillo Ossa, se convierte en la tercera víctima de
los candidatos presidenciales de 1990, al ser asesinado por
miembros del Cartel de Medellín en el aeropuerto de Bogotá. Es
ultimado también, a bordo de un avión, Carlos Pizarro, aspirante
a la presidencia del Movimiento 19 de Abril (M-19). En aquel año
tan solo en Medellín moría asesinado un promedio de 50 personas
diariamente. Será en marzo del siguiente año, 1991, que el
Ejército Popular de Liberación (EPL) deja las armas
convirtiéndose en un partido político bajo el lema de
“Esperanza, Paz y Libertad”. Resultaban confusas las líneas
divisorias entre las guerrillas y los carteles de la droga. La
campaña del gobierno para erradicar los cultivos de la coca
provocó en 1996 el frontal ataque a las fuerzas armadas por
parte de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional.
Para bien de
Colombia en mayo del 2002, Álvaro Uribe es electo presidente
declarando que su gobierno sólo negociaría con los grupos
armados después que éstos hayan abandonado sus actividades
terroristas y hayan cesado sus hostilidades. Afortunadamente
para Colombia, así lo ha cumplido.
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