Search
English | Español | Deutsch | Русский
 
 Nosotros
Panorámica
Personal
 
Contenido
Transmisiones
Artículos
Documentos
Libros
 
Enlaces
Prensa
Organizaciones
 

 

 
 
 

                                  Ernesto Díaz Rodríguez:

            "La poesía, en ocasiones, es más poderosa que el fusil"

Por Belkis Cuza Male


      

 
Tal vez Ernest Hemingway lo vio un día revoloteando junto a otros niños en el Cojímar de la época, sin adivinar que tenía frente a sí a un gran poeta, y a un hombre excepcional. Ernesto Díaz Rodríguez nació en 1939 en Cojímar, pequeño pueblo de pescadores al este de la bahía de La Habana, uno de los sitios favoritos del autor de El viejo y el mar.

Ese mar que habría de convertirse no sólo en medio de subsistencia para Ernesto, pues se hizo pescador, sino en fuente inagotable de alimento espiritual, cuando ya condenado a más de 25 años de prision por sus actividades contra el régimen, evoca el mar en aquellos días interminables tras las rejas. ``Para mí el mar significa el espacio de libertad más sublime,''dice. ``Un espacio donde no hay posibilidades de rejas ni alambradas de espinos que anuden tus pasos. Un espacio de música y poesía. Estas son las razones por las que desde niño, instintivamente aprendí a amarlo''.

Su vida estará marcada por dos vertientes, la del joven inquieto, y la del meditativo en que se convierte luego y que lo lleva a la poesía. Su formación se va tejiendo al compás del vértigo que impera en sus años juveniles cuando tras completar sus estudios secundarios ingresa en la Escuela de Artes y Oficios, en La Habana. Quiere ser ingeniero en mecánica automotriz, pero el destino le reservaba otra cosa. Le pregunto qué lo motivó a salir de Cuba tan temprano, casi en los inicios del gobierno castrista: ``Quería ser libre. Librarme de las cadenas del comunismo. Eso fue lo que motivó que en la noche del 13 de marzo de 1961 abandonara la isla clandestinamente en una frágil embarcación. Al día siguiente formaba ya parte del exilio político''.

En Miami, Ernesto se suma a los que querían luchar activamente contra la tiranía castrista, y varias veces incursiona clandestinamente en Cuba, hasta que cae prisionero. ``Desde el año 1959 había comenzado a luchar contra la entonces incipiente dictadura comunista de Fidel Castro. Mi intención no era simplemente escapar de la Isla, quería buscar en Estados Unidos los recursos que me permitieran regresar a mi Cuba oprimida y luchar por la libertad. Fueron muchas las veces que me infiltré clandestinamente en mi país'', dice.

Ya en la cárcel, sentenciado a una larga condena, descubres la poesía, o mejor dicho, te descubres poeta. ¿Cómo y cuándo ocurrió esa transformación en ti?

Fue una nueva fórmula de expresar mi inconformidad. Una nueva fórmula de luchar, de acuerdo a las limitaciones que imponen las rejas. Fueron esas terribles circunstancias las que me hicieron descubrir que la poesía estaba allí, como dije en un poema, oculta en la albura de mis nervios y en el espiral de mis sentidos''.

Hoy, a pesar de sus 70 años, Díaz Rodríguez dirige Alpha 66, la organización anticastrista de gran arraigo militar. No hay en su rostro ni las arrugas del tiempo, ni las huellas del terrible sufrimiento de las celdas tapiadas y el horror del presidio político, porque conserva el corazón del niño que soñaba despierto junto al mar de Cojímar. Hablar con él es un privilegio.

¿Podías leer alguna poesía u otros libros dentro de la prisión? ¿Cuál fue tu primer libro escrito en la cárcel?

Durante los primeros años, sí. Leí incesantemente todo lo que me caía en las manos. Creo que fueron en total algo más de 1,000 libros. En 1974 comencé a escribir. Al año siguiente, pocos meses después de haber sido sentenciado por segunda vez, en esta ocasión a 25 años adicionales de cárcel, acusado de conspirar contra el régimen de Castro, publiqué en Miami mi primer libro, Un testimonio urgente. Luego vino el proceso de las celdas tapiadas de Boniato...

¿Qué es para ti la poesía? Un bálsamo? ¿Una confesión urgente, un grito de protesta, una voz solidaria con los que sufren, o simplemente eso, poesía, pura poesía?

Una brizna de sol, un rayito de luz que alimenta mi espíritu y da fuerzas a mi alma. Y es una forma maravillosa de expresión, más poderosa que el fusil, en ocasiones. Tan poderosa es la fuerza de la poesía, diría yo, como las olas de un mar embravecido.

¿Crees que la poesía salva? Por qué escribes? ¿Para quién? Hay en ti voluntad de cantarle a la infancia, a la de tus hijos, sobre todo cuando eran niños y crecían sin el calor del padre? Sigues escribiendo esa poesía?

La poesía salva, desde luego. En mi caso no fue sólo salvación mental; fue salvación física también. ¿Por qué escribo y para qué? Lo hago sencillamente para ponerles alas a mis pensamientos; para darles la libertad de las mariposas, de las gaviotas, del pez volador. No escribo sólo para los niños, aunque para ellos lo hago con mayor entusiasmo, porque por la pureza de sus almas considero que son merecedores de lo mejor de mi voz interior. Claro que continúo escribiendo. ¿Cómo no hacerlo si reconforta mi espíritu y revitaliza mis cansadas arterias?

Cuando te liberaron de la prisión y llegaste a Estados Unidos, ¿pensaste alguna vez que tenías también un destino como poeta, además del de seguir luchando contra la tiranía castrista?

Mi misión más urgente es la libertad de Cuba. Es mi primer pensamiento cuando me despierto cada mañana. Y es el último de cada noche cuando me vence el sueño. La poesía no me impone deudas ni obligaciones. En mi vida ha sido sólo un feliz accidente. Para definirla como un destino de poeta (o como poeta) todavía me falta mucho camino por andar.

Alpha 66 está ahora dirigida por ti tras el fallecimiento de su fundador, Nazario Sargen. ¿Piensas que algún día, cuando el país recobre la democracia, te dedicarás tan sólo a la poesía, o transformarás la organización?

El futuro de la organización Alpha 66, en una Cuba liberada, su posible transformación en partido político, dependerá de la voluntad del pueblo y las necesidades de continuar defendiendo sus derechos.

Piedra por Piedra / Stone for Stone ha sido publicado recientemente en edición bilingüe (AuthorHouse, de Indiana, y está disponible en Amazon), traducido por Ed Winograd e Indara Klee. Fue escrito durante la estancia de Díaz Rodríguez en la cárcel de Boniato, pero sus poemas resuenan con voz eterna, asumen el tiempo de la poesía.

Este es quizás tu libro por excelencia, maduro y tierno a un tiempo, y como dice el prologuista, el poeta Armando Alvarez Bravo, esos poemas nos entregan la imagen de la cárcel implacable, y, a su vez, de un credo de perdón. ¿Qué puedes contarme de ese libro?

Piedra por piedra es un canto al amor y a la esperanza. Una puerta simbólica que da acceso a determinadas experiencias que han marcado mi vida. Y es un grito también de rebeldía ante la injusta represión y las violaciones a los derechos fundamentales de todo un pueblo. Esa fue mi intención al escribirlo, y esa es la esencia del libro.*

Tu libro de memorias, `Rehenes de Castro', quedará como una de las denuncias más tremendas que se conocen contra el régimen. ¿Escribes algo nuevo en prosa? ¿O te animan otros proyectos poéticos?

Rehenes de Castro es un libro más sobre el presidio político en nuestro país; una sutil constancia de lo que fui testigo durante mis más de 22 años de encierro por mi amor a la libertad de Cuba. Para mí lo más importante de esa obra literaria es el reconocimiento (y la preservación del recuerdo) a un conjunto de hombres que formaron parte de ese presidio histórico, insuperable en su dignidad y en su estoicismo, e irrepetible, tal vez, dadas las circunstancias que matizaron aquella época de ferocidad oficial. Sí, aún conservo varios poemarios inéditos de los nueve volúmenes de poesía que escribí durante mis largos años como prisionero político. Actualmente trabajo en una nueva obra testimonial, que espero titular Golpe a golpe y es parte de la historia de Alpha 66 y su lucha incesante por la libertad de Cuba.

BelkisBell@aol.com

Especial/El Nuevo Herald

 

 

 
   

.
New Cuba Coalition
P. O. Box 14077
Washington, D. C. 20044-4077
Dr. Emilio-Adolfo Rivero — President
Ernesto Díaz-Rodríguez — Vice President
e-mail:
Cuba@newcubacoalition.org