RESUMEN A LA POESÍA
Te debo, Poesía,
tu pedazo de cielo en mí.
Te debo que he poblado tu espacio
con cosas extranjeras,
que tu lámpara azul la fui dejando
para el fin del sendero,
que tu urgente reclamo, casi siempre,
lo dejé por urgencias ajenas.
Te he traicionado a pausas, a paréntesis largos,
a culpables silencios.
Incumplí mi promesa:
«Toda la vida en este gesto único»,
te dije un día de desnudas esencias,
de misión entendida como un asunto de destino.
Qué tortuoso el camino, cuánta piedra de obstáculo,
cuánto echarme la vida a cuestas,
cuánto perderme en «esas batallas
en que los hombres arden sobre verdades de un minuto»;
me lo dije a mí mismo
en un día sin fecha que hice un alto en el tiempo:
inventario de cosas esenciales.
Regaño de mis hombros
y, no obstante,
ultimátum inútil
que resbaló sin eco en el abismo.
Y tú, Poema mío, con tus pupilas de reproche
señalándome auroras derruidas.
(¡Ah vida, ¿qué le has hecho a mi Poema?)
Ahora es el tiempo del resumen.
A lo lejos el humo se divisa.
Te debo, Poesía... lo irreparable:
el tiempo, el tiempo que huye
con tu nombre de humo sobre el viento.