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WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
La organización Alpha 66 desmintió que el exiliado
cubano Roberto Ferro, acusado por posesión ilegal de armas en
California, formara parte de sus filas, y dijo que son totalmente
falsas las alegaciones que responsabilizan a ese grupo anticastrista
con el cargamento bélico ocupado.
''Entre los más de 10,000 miembros o simpatizantes
registrados por nuestra agrupación, no figura por ninguna parte el
nombre de este señor'', declaró Ernesto Díaz, secretario general de
Alpha 66. ``Nuestro delegado en California desconoce también la
existencia de esa persona y de esas armas''.
Ferro, de 61 años, fue arrestado el pasado viernes
cuando las autoridades policiales allanaron su residencia en Upland,
un suburbio de Los Angeles, y encontraron un arsenal de armamentos y
explosivos escondidos en las paredes y bajo el piso. Un segundo
registro practicado el miércoles elevó a más de 1,000 las pistolas,
ametralladoras y granadas de mano incautadas.
En la declaración jurada presentada en un tribunal
federal por la Agencia de Control de Alcohol, Tabaco, Armas y
Explosivos, Ferro manifiesta que pertenece a Alpha 66 y que el grupo
fue quien financió la compra de armas y explosivos para emplearlos
en la lucha contra el régimen de Fidel Castro.
''Alpha 66 lamenta que haya una persona arrestada
por tener armas supuestamente destinadas a luchar contra la
dictadura castrista, pero no podemos hacernos responsables por
alguien que no pertenece ni ha pertenecido jamás a nuestro grupo'',
expresó Díaz, quien cumplió 22 años en las cárceles cubanas por
tratar de infiltrarse en Cuba con un operativo armado, en 1968.
El activista añadió que la organización mantiene
un campo de entrenamiento en el área de Miami, pero su
funcionamiento procede ''bajo las regulaciones establecidas por el
gobierno de Estados Unidos''. En California no existe actualmente
ningún campamento de Alpha 66.
''No descartamos que detrás de este caso pudiera
estar la mano del gobierno cubano, empeñado en desacreditar y
comprometer el desempeño de nuestra agrupación'', señaló Díaz.
Ferro, veterano de Vietnam y ex oficial de fuerzas
especiales del ejército de EEUU, fue vinculado en el pasado con un
supuesto campamento paramilitar que entrenaba a inmigrantes
mexicanos en una finca de Pomona con el fin de derrocar a Castro. En
1992 fue hallado culpable por posesión de explosivos y sentenciado a
dos años de prisión.
Las autoridades consideran que Ferro estaba
dedicado al contrabando de armas y controlaba un vigoroso mercado
negro de dispositivos bélicos en el área de Los Angeles.
La pista que condujo al hallazgo de armas en su
vivienda fue parte de una investigación policial en torno a un
hombre que el pasado febrero disparó contra su esposa y se dio a la
fuga. El fugitivo llamado Frank Fidel Beltrán, de 36 años,
protagonizó días después otro incidente que lo enfrentó a balazos
con la policía, pero fue capturado en una propiedad de Ferro.
Las autoridades piensan que el arma empleada por
Beltrán le fue proporcionada por Ferro. |